Los dentistas no tienen que pagar derechos de autor por la música que se oye en su consulta

Desde el Consejo General de Dentistas se ha tenido constancia de que la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) está requiriendo a diversas clínicas dentales que soliciten la licencia de autorización para poder difundir fonogramas y que abonen los supuestos derechos de propiedad intelectual.

Sin embargo, insistimos en que la utilización de fonogramas en clínicas dentales privadas no constituye una comunicación pública en el sentido de lo dispuesto en la legislación aplicable, por lo que no devenga retribución alguna por derechos de propiedad intelectual. (Ley de Propiedad Intelectual y Sentencia de 15/03/2014 en el asunto C-135/2010 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea).

Según la  sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la música difundida de forma gratuita en las clínicas dentales privadas no supone un hecho que pueda ser considerado como comunicación al público de obras protegidas por lo que, en estos casos, no hay que realizar el pago de los correspondientes derechos de propiedad intelectual.

El Alto Tribunal Europeo ha aclarado que dicha reproducción de fonogramas no es una comunicación pública ya que para que exista una “comunicación pública”, el destinatario al que se dirige debe estar constituido por un número indeterminado y considerable de personas.  A este respecto el Tribunal de Justicia señala que los pacientes de una clínica dental constituye un conjunto de destinatarios potenciales bastante estable y determinado. Además, apunta que el número de personas de una clínica es también escaso, e incluso insignificante.

Asimismo, señala que la difusión de fonogramas no reviste carácter lucrativo para el odontólogo, y que los pacientes acceden a los fonogramas de manera fortuita y con independencia a sus deseos, por lo que no puede presumirse que los pacientes sean receptivos a la música difundida.